2018/01/09 09:00 KST

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(PyeongChang D-30)- Con la posible participación norcoreana, los JJ. OO. de PyeongChang se acercan a su visión de paz

Seúl, 9 de enero (Yonhap) -- Se considera que los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018 han logrado un progreso en la realización del espíritu de la paz olímpica, con Corea del Norte abandonando su habitual postura belicosa y tratando de unirse a la celebración deportiva internacional al sur de la frontera fuertemente fortificada con Corea del Sur.

En su discurso de Año Nuevo, el líder norcoreano, Kim Jong-un, envió un inusual mensaje de conciliación al Sur, diciendo que está dispuesto a enviar una delegación norcoreana a los primeros juegos olímpicos de invierno de Corea del Sur, entre el 9 y el 25 de febrero, en la comarca surcoreana de PyeongChang. La semana pasada las dos Coreas reanudaron la comunicación oficial, por primera vez en más de dos años, para tratar sobre la posible participación del Norte.

La intención norcoreana de participar en uno de los mayores eventos deportivos del mundo tiene lugar en medio de las elevadas tensiones internacionales por los programas de armas nucleares y misiles balísticos de Pyongyang. El Gobierno liberal de Moon Jae-in, de Corea del Sur, expresó su deseo de la participación del Norte, confiando en que podría conducir al diálogo sobre el problema nuclear norcoreano y a diálogos más amplios entre Estados Unidos y Corea del Norte.

Durante los diálogos intercoreanos de alto nivel de este martes, Seúl planea priorizar la cuestión de la participación de Pyongyang en las olimpiadas, en temas como el tamaño de su delegación, así como la cuestión de marchar juntos bajo una bandera intercoreana durante las ceremonias de apertura y clausura de los juegos.

El 2 de enero de 2018, el ministro de Unificación de Corea del Sur, Cho Myoung-gyon, propone diálogos intercoreanos de alto nivel en el complejo gubernamental de Seúl.
El 2 de enero de 2018, el ministro de Unificación de Corea del Sur, Cho Myoung-gyon, propone diálogos intercoreanos de alto nivel en el complejo gubernamental de Seúl.

En el frente internacional, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, planea mantener esta semana diálogos con Chang Ung, el único miembro norcoreano del COI, en la sede del comité en la ciudad de Lausana, Suiza, sobre la posible participación del Norte en los juegos, según la agencia de noticias francesa Agence France-Presse (AFP). Bach dijo que el COI invitó a Corea del Norte a participar en las Olimpiadas de PyeongChang 2018 y que ofrecerá apoyo si es necesario.

PyeongChang y el COI han estado tratando de garantizar la participación de Corea del Norte, que sería la primera participación del régimen norcoreano en unos juegos olímpicos celebrados al sur de la frontera. Aunque el Norte no participó en los Juegos Olímpicos de Verano de Seúl 1988, sí ha participado en los Juegos Asiáticos de 2002, en Busan, en la Universiada de Verano 2003, en Daegu, y en los Juegos Asiáticos de 2014, en Incheon.

Los próximos juegos olímpicos de invierno y la oferta de paz norcoreana hacia Seúl han reducido el elevado riesgo de seguridad en la península coreana, al menos por el momento. La semana pasada los líderes de Corea del Sur y Estados Unidos acordaron postergar los ejercicios militares anuales, programados para llevarse a cabo durante el mismo período que los juegos olímpicos.

Antes de la reciente propuesta de Pyongyang, muchos analistas y observadores del Norte habían previsto que las maniobras conjuntas podrían haber sido una oportunidad para que el régimen comunista realizase más provocaciones, como la prueba de un nuevo misil. Suspendiendo su retórica contra el Norte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también expresó, el sábado pasado, su voluntad de hablar directamente con el líder norcoreano, aunque basándose en una "postura muy firme".

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, habla con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el 4 de enero de 2018, en la Oficina del Presidente, Cheong Wa Dae. (Foto cortesía de Cheong Wa Dae)
El presidente surcoreano, Moon Jae-in, habla con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el 4 de enero de 2018, en la Oficina del Presidente, Cheong Wa Dae. (Foto cortesía de Cheong Wa Dae)

El Gobierno surcoreano y los organizadores olímpicos esperan que la participación del Norte dé como resultado un legado olímpico histórico, no solo en la historia de la competición cuatrienal moderna, sino también en crear un salto crucial para avanzar en la geopolítica hacia el intercambio sostenible intercoreano y, con suerte, lograr la estabilidad en la península coreana.

La ministra de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Kang Kyung-wha, dijo, el lunes pasado, que si Corea del Norte se une a las olimpiadas, la medida reforzaría el perfil del evento como unas olimpiadas de paz.

La canciller añadió que, mediante la participación de Corea del Norte en las olimpiadas, el Gobierno también está considerando áreas para mejorar las relaciones intercoreanas y la cooperación de la comunidad internacional para desnuclearizar al Norte, sugiriendo que Seúl está decidido a aprovechar al máximo esta oportunidad.

El ministro de Deportes, Do Jong-hwan, también dijo que espera que los próximos juegos olímpicos de invierno marquen el comienzo de una era de paz y prosperidad en la península coreana.

Do añadió que harán todo lo que puedan por si las olimpiadas pueden ayudar a reducir las tensiones militares en la península, mejorar las relaciones intercoreanas y restablecer la paz en la península.

En la imagen de archivo se muestra al equipo de animadoras norcoreanas durante los Juegos Asiáticos de 2002, organizados en la ciudad portuaria de Busan.
En la imagen de archivo se muestra al equipo de animadoras norcoreanas durante los Juegos Asiáticos de 2002, organizados en la ciudad portuaria de Busan.

Sin embargo, algunos expertos aconsejan cautela contra las perspectivas teñidas de rosa al tratar con el beligerante régimen comunista.

Choi Kang, vicepresidente del Instituto Asan de Estudios Políticos, dijo que los asuntos intercoreanos y el programa nuclear del Norte son temas que no se pueden separar, y que es escéptico sobre si las últimas conversaciones podrían convertirse en un punto de inflexión para resolver fundamentalmente el problema nuclear. Además, también dijo que futuros contactos entre las dos Coreas deberían basarse en consultas previas entre Seúl y Washington.

Kim Yeon-chul, profesor de estudios sobre Corea del Norte en la Universidad de Inje, también aconsejó a los funcionarios surcoreanos que no se apresuren.

Este es el primer diálogo intercoreano en dos años, pero virtualmente ha habido una brecha de nueve años entre las dos Coreas, dijo Kim, añadiendo que los problemas que se han acumulado desde entonces son enormes y pesados, y que la resolución de los problemas intercoreanos debería abordarse lentamente, sin prisas.

paola@yna.co.kr

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