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Nuevo embajador de EE.UU., un recibimiento poco entusiasta para un hijo nativo
Por Kim Hyeh-won
Seúl, 31 de octubre (Yonhap) -- Las expectativas son altas para Sung Y. Kim, el primer surcoreano-estadounidense en ser nombrado como embajador de EE.UU. en su país natal, en vísperas de su llegada a Seúl.
Kim, de 51 años, es un experto en Corea en el Departamento de Estado de EE.UU., quien sirvió en la Oficina de Asuntos Coreanos y en la delegación estadounidense para las conversaciones a seis bandas sobre los asuntos nucleares norcoreanos.
Como diplomático, trabajó como jefe de asuntos político-militares en la embajada de EE.UU. ante Seúl. En 2008, fue miembro de la delegación estadounidense que viajó a Corea del Norte para contemplar la demolición de una torre de refrigeración en el principal complejo nuclear del Norte.
El pueblo surcoreano, así como su Gobierno, acogieron con agrado el nombramiento.
"Se espera que Kim se comunique mejor con los surcoreanos por su comprensión del pueblo y la cultura coreanos", dijo Kim Seong-ho, de 30 años, estudiante de la Universidad de Corea, en Seúl.
El embajador Kim, un surcoreano-estadounidense que emigró a los Estados Unidos a los 13 años, habla el idioma coreano con fluidez.
El embajador Sun Y. Kim en su audiencia de confirmación en julio (Foto de archivo - Yonhap) Pero otros piensan que sus profundos lazos con Corea del Sur y su etnia también podrían plantear desafíos.
"Muchos surcoreanos lo recibirán como a un hijo que regresa", dijo un exdiplomático surcoreano, quien pidió permanecer en el anonimato. "Pero este sentimiento de los surcoreanos puede funcionar negativamente en el desempeño como embajador de Kim".
El exdiplomático dijo que se espera que el embajador entrante, como otros estadounidenses, busque los valores e intereses estadounidenses en su puesto, lo que puede decepcionar a los surcoreanos. Además, dijo, los surcoreanos tienden a ser más amables con los extranjeros que con aquellos con un origen étnico coreano.
"Me temo que los surcoreanos pueden no presentar el debido respeto al embajador Kim", dijo el exdiplomático, quien trabajó en un alto puesto en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio.
"Creo que si el primer embajador estadounidense con un origen étnico coreano completará con éxito su mandato o no, dependerá de cómo los surcoreanos le reciban, tanto como lo bien que cumpla con su deber", dijo el exdiplomático.
En la sociedad surcoreana, profundamente confuciana, en donde cuenta la antigüedad, una queja típica sobre el nombramiento de Kim se refiere a su rango oficial.
"Muchos de los surcoreanos le recuerdan de cuando estaba trabajando como primer secretario aquí hace sólo cinco o seis años", observó el exdiplomático, refiriéndose a la temporada de Kim en la embajada de EE.UU. en Seúl de 2002-06.
Kim obtuvo el rango de embajador sólo en 2008, cuando fue nombrado para dirigir la delegación estadounidense a las conversaciones sixpartitas. Su nombramiento fue una sorpresa para algunos surcoreanos que habían esperado a un diplomático o político de alto rango como el nuevo enviado de EE.UU.
Luego está el peliagudo tema de los sospechosos vínculos familiares con un escándalo pasado.
Se alega que el padre de Kim, Kim Ki-wan, ha estado involucrado en el secuestro en 1973 y el asesinato planificado de Kim Dae-jung, quien era entonces líder de la oposición y más tarde se convirtió en presidente de Corea del Sur.
Kim Dae-jung había sido secuestrado en un hotel de Tokio, en donde Kim Ki-wan actuaba como ministro representante de la Agencia Central de Inteligencia de Corea del Sur (KCIA, según sus siglas en inglés) de la embajada de Corea del Sur.
Poco después del incidente, Kim Ki-Wan y su familia, incluido Sung Kim, emigraron a los Estados Unidos.
Debido a esta acusación, algunos funcionarios surcoreanos esperaban objeciones de los grupos de la oposición liberal.
 Yoo Jang-hee, de 70 años, un economista de renombre, ofreció una visión más amable sobre el nuevo embajador. Según ha señalado, los surcoreanos aprecian y admiran en grado sumo los logros personales y el éxito de los surcoreanos-estadounidenses, como en el caso de Harold Hongju Koh, asesor legal del Departamento de Estado, y muchos otros.
"No espero que surjan problemas graves por el origen étnico (de Kim). Por otra parte, el papel de un embajador está disminuyendo hoy en día, en que la diplomacia cumbre se ha convertido en el factor más importante en las relaciones internacionales", dijo Yoo, que otrora sirvió como vicerector de la Universidad Femenina Ewha, una importante universidad para mujeres en Seúl.
elena@yna.co.kr (FIN)
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