<La política de Clinton sobre Corea es endurecer las sanciones sobre el Norte y fortalecer la alianza con el Sur
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2016/10/16 15:11 KST

La política de Clinton sobre Corea es endurecer las sanciones sobre el Norte y fortalecer la alianza con el Sur

Washington, 15 de octubre (Yonhap) -- Se espera que uno de los pilares de la política de la Administración Hillary Clinton sea intensificar las sanciones sobre Corea del Norte, dado que, tal y como dijo la que podría ser su secretaria de Defensa, el jueves pasado (hora local) en Washington, la presión es la única forma de forzar a la nación comunista a regresar a las conversaciones serias.

Michele Flournoy, quien fungió como subsecretaria de Defensa durante el primer mandato del presidente Barack Obama, dijo, en una entrevista con la Agencia de Noticias Yonhap y la Televisión de Noticias Yonhap, que no ve ninguna razón para sostener negociaciones con el Norte, a menos que esté preparado para hablar sobre el desarme.

"Tienen que estar motivados por sanciones y tienen que demostrar su seriedad de alguna manera, ya sea deteniendo estas provocaciones y/o tomando algunos pasos que han prometido en el pasado para demostrar que están reduciendo sus actividades de armas nucleares", dijo.

La entrevista supuso una oportunidad para prever cuál será la política de Clinton sobre Corea en caso de que resulte elegida presidenta el próximo mes, ya que Flournoy está considerada como la principal consejera de Clinton sobre política exterior y seguridad nacional y también se ha hablado de ella como la principal candidata para el puesto de secretaria de Defensa.

Flournoy aplacó los llamamientos para una pronta reapertura de las negociaciones con Corea del Norte diciendo que las mismas "son una pérdida de tiempo", a menos que muestre señales muy claras de que esté reduciendo sus provocaciones y de desnuclearización.

El quinto ensayo nuclear de Corea del Norte, realizado en septiembre, desató serias preocupaciones en Estados Unidos de que el país comunista esté realizando progresos reales en sus esfuerzos de desarrollar misiles nucleares capaces de alcanzar el territorio continental estadounidense.

En este sentido, Flournoy dijo que todas las opciones están sobre la mesa cuando se trata de hacer frente a Pyongyang, incluida una acción militar preventiva, la cual también se encuentra presente en el apartado de la Carta de la ONU que habla sobre la autodefensa contra las amenazas inminentes.

Sin embargo, enfatizó que el enfoque de la política estadounidense debe realizarse en el fortalecimiento de las sanciones y otro tipo de presión y en conseguir que la cúpula norcoreana se siente de nuevo a la mesa de negociaciones y haga honor a sus promesas anteriores de desnuclearización.

Dichas sanciones deberían incluir el cortar a Corea del Norte el suministro de energía y restringir el comercio a lo largo de la frontera entre el Norte y China.

Flournoy agregó que se sabe que existe un comercio ilícito entre Corea del Norte y China, que viola las sanciones existentes de la comunidad internacional, por ello, dijo que Estados Unidos precisa hacer que China se comprometa a aplicarlas más seriamente, además de implementar, en un futuro, sus propias sanciones individuales.

Estados Unidos impuso en septiembre unas sanciones sobre una empresa china que proporcionaba al Norte artículos de doble uso, que pueden ser utilizados en el desarrollo nuclear y de misiles. Se trató de la primera vez en la historia que el país norteamericano ha sancionado a una compañía de China por el programa de armas norcoreano.

Flournoy dijo que tal tipo de sanciones continuarán, dado que Estados Unidos está tratando de que las mismas se implementen y hagan respetar realmente, y que, tanto su país como Corea del Sur, además de intensificar las sanciones, deben asegurarse de tener un amplio espectro de opciones para la disuasión.

"Siempre les preocupa el presionar a Corea del Norte demasiado fuerte, porque temen que la inestabilidad pueda crear un flujo de refugiados a través de su frontera. Ese es su mayor temor y es comprensible", dijo Flournoy sobre China.

"Sin embargo, China ha de entender también que si no abordan las provocaciones norcoreanas, forzará que Estados Unidos y Corea del Sur hagan cada vez más cosas juntos para fortalecer sus capacidades para defenderse", dijo, agregando que la decisión de desplegar el Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, según sus siglas en inglés) en territorio surcoreano es un ejemplo de ello.

"La razón por la que estamos tomando este paso es porque no hemos tenido éxito en restringir la provocación norcoreana. Si a China le preocupa realmente esto, la respuesta para ellos es hacer más para tratar de reducir las tensiones y constreñir las provocaciones de Corea del Norte", dijo.

Flournoy dijo que el despliegue del sistema avanzado de defensa contra misiles continuará mientras duren las amenazas norcoreanas y rechazó la idea de algunos expertos que sugiere que EE. UU. ofrezca el abandono de dicho plan a cambio de que China ejerza una presión importante sobre el Norte.

Dijo que Estados Unidos no debe cancelar el THAAD con la esperanza de una negociación en tanto que Corea del Norte tenga sistemas de misiles que puedan atacar potencialmente al Sur con armas nucleares.

"El THAAD está allí para hacer frente a una amenaza muy real y sería irresponsable por nuestra parte, como aliados, dejar a Corea del Sur indefensa contra una amenaza potencial de misiles nucleares", añadió.

Flournoy habló también enfáticamente sobre la importancia de una firme alianza con Corea del Sur, diciendo que el compromiso estadounidense hacia la seguridad del Sur no debería ser cuestionado y que Washington debe trabajar duro para restablecer la confianza de Seúl sobre que su seguridad está garantizada por todos los medios con los que cuenta EE. UU., incluida la disuasión nuclear.

Esta afirmación se contrasta con las acusaciones del candidato republicano, Donald Trump, de que los aliados son unos oportunistas que se aprovechan del dinero de los contribuyentes estadounidenses para su propia defensa y de que Estados Unidos debería prepararse para abandonarles, a menos que paguen más.

Flournoy dijo que el argumento de Trump no refleja en absoluto el sentimiento general de los estadounidenses y que existe un fuerte consenso bipartidista sobre el valor estratégico de las alianzas estadounidenses en general, pero en particular de la alianza con Corea del Sur.

Al igual que Clinton, que ha reiterado durante su campaña que las alianzas son una fuente de fortaleza que hace que Estados Unidos sea un lugar más seguro, Flournoy enfatizó la importancia de tener aliados y de honrar con ellos los compromisos de seguridad, diciendo que la mayoría de los estadounidenses, incluidos los miembros del Congreso y los candidatos presidenciales, entienden que, en un entorno dinámico de seguridad muy complejo, EE. UU. sale muy beneficiado de tener fuertes aliados con intereses y valores compartidos, que están deseando colaborar para crear estabilidad y seguridad.

"Es beneficioso para nosotros tener una fuerte colaboración estrecha con Corea del Sur", dijo, agregando que no es correcto tener en cuenta el valor de la alianza solo en términos monetarios, pero que, incluso en estos términos, Corea del Sur paga actualmente más de la mitad del coste de mantener a 28.500 soldados estadounidenses en el país y pagó más del 90 por ciento del coste de reubicar las bases de EE. UU.

Añadió que es más caro mantener a dichas tropas en Estados Unidos que en Corea del Sur y que su despliegue en el país asitático contribuye a la disuasión y a la colaboración diaria con el Ejército surcoreano, permitiéndoles planear, entrenar y hacer frente juntos diariamente a los retos de la región.

Además, rechazó de plano los llamamientos en Corea del Sur para desarrollar su propio arsenal nuclear, diciendo que sería un "error" y que si los países comenzaran a buscar sus propios arsenales podría provocar el aumento en cadena de la proliferación.

Agregó que la política del "eje asiático" de la Administración Obama continuará bajo la Administración Clinton, diciendo que no hay otra zona del mundo que tenga un mayor impacto sobre el crecimiento económico y la seguridad estadounidenses que la región de Asia y el Pacífico.

Flournoy, directora ejecutiva del instituto de investigación Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS), realizará una visita a Corea del Sur a comienzos de la próxima semana con un grupo de líderes de nueva generación del CNAS, y se espera que, durante la misma, celebre una serie de reuniones con los funcionarios surcoreanos de alto rango.

elena@yna.co.kr

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