2017/11/08 20:24 KST

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Trump suaviza el tono contra Corea del Norte pero no logra producir un avance importante

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronuncia un discurso, el 8 de noviembre de 2017, ante la Asamblea Nacional surcoreana, en el oeste de Seúl.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronuncia un discurso, el 8 de noviembre de 2017, ante la Asamblea Nacional surcoreana, en el oeste de Seúl.

Seúl, 8 de noviembre (Yonhap) -- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha evitado la retórica y las referencias de opciones militares durante su visita de dos días a Corea del Sur. A pesar de su inusual cuidado, los expertos han dicho, este miércoles, que el viaje no ha logrado producir el tan esperado avance importante en el estancamiento nuclear.

"Realmente creo que tiene sentido para Corea del Norte regresar a la mesa de diálogo y llegar a un acuerdo que sea bueno para el pueblo de Corea del Norte y para la gente de todo el mundo", dijo Trump, el martes, en una conferencia de prensa conjunta con el presidente surcoreano, Moon Jae-in.

Al preguntarle si hasta ahora hay algún progreso en la política estadounidense de usar la presión para llevar al país comunista a la mesa de diálogo, Trump dijo que veía cierto movimiento, pero que habrá que esperar a ver qué pasa.

La cumbre entre Trump y Moon se produjo cuando el asunto norcoreano se encuentra en una encrucijada.

Corea del Norte no ha realizado ninguna prueba nuclear o de misiles en más de 50 días. La suspensión de acciones provocadoras fue parte de los requisitos previos que Corea del Sur y EE. UU. sugirieron para reanudar el diálogo, mediante el cual el régimen comunista podría garantizar, posiblemente, la asistencia económica y la reducción de las sanciones internacionales.

Funcionarios surcoreanos y estadounidenses han tenido cada vez más la intención de aprovechar la pausa para reanudar el diálogo y producir un avance significativo en el asunto nuclear norcoreano, enconado desde hace tiempo.

Durante su viaje de dos días a Seúl, Trump hizo una advertencia a Corea del Norte contra más provocaciones, y se comprometió a defender Corea del Sur y a otros aliados de sus amenazas. El presidente de EE. UU. también dijo en la conferencia de prensa que, a medida que trabajan juntos para resolver el problema (norcoreano), utilizando todas las herramientas disponibles, salvo la acción militar, los EE. UU. están preparados para defenderse a sí mismos y a sus aliados empleando toda su gama de capacidades militares inigualables, si es necesario, enfatizando que EE. UU envió tres de los portaaviones más grandes del mundo, y un submarino nuclear, a Corea del Sur, y que espera no tener que utilizarlos nunca.

Trump se mantuvo discreto sobre las opciones militares, en comparación con su postura anterior de mano dura de usar "fuego y furia" si Corea del Norte provoca, tratanto, al parecer, de evitar desencadenar una mayor enemistad con el país.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in (dcha.), y su homólogo estadounidense, Donald Trump, dan una conferencia de prensa conjunta, el 7 de noviembre de 2017, en la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, en Seúl.
El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in (dcha.), y su homólogo estadounidense, Donald Trump, dan una conferencia de prensa conjunta, el 7 de noviembre de 2017, en la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, en Seúl.

El mensaje del presidente Trump fue elegido cuidadosamente, dijo un funcionario del Gobierno surcoreano, reafirmando su fuerte disuasión contra Corea del Norte y el enfoque centrado en las sanciones y la presión, pero, al mismo tiempo, Trump emitió un mensaje muy equilibrado de llamar a la mesa (de diálogo) a Corea del Norte.

Aún así, los expertos dijeron que la visita de Trump falló en abrir la puerta al diálogo con Corea del Norte.

El presidente dijo que ofrecerán un camino hacia un futuro mucho mejor. El mismo comienza con el fin de las agresiones del régimen norcoreano, la suspensión de su desarrollo de misiles balísticos y la completa, verificable y total desnuclearización norcoreana.

La desnuclearización completa y verificable ha sido la misma condición para el diálogo con Corea del Norte por parte de las antiguas Administraciones de EE. UU. en su fallida política para relacionarse con el país comunista, y está muy lejos de lo que Corea del Norte considera la condición para el diálogo.

Según los expertos en la materia, después de todo no es muy probable que Corea del Norte acepte la oferta de Trump.

Las conversaciones y el compromiso funcionan solo cuando las dos partes se reconocen mutuamente. Pero ahora, EE. UU. y Corea del Norte quieren que el otro acepte el marco que ellos crearon y no están interesados en las demandas del otro, dijo un antiguo funcionario de alto nivel del Gobierno bajo la condición del anonimato, señalando que el estilo de la política de compromiso del pasado no está funcionando, ya que ambos siguen en su línea.

Sin embargo, parece haber alguna esperanza, ya que Trump comienza una visita de tres días a China, donde tendrá una cumbre con el presidente, Xi Jinping. La Administración Trump ha estado apostando el éxito de su política con Corea del Norte sobre la importante influencia económica y política que tiene China sobre el país.

adrian@yna.co.kr

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