2017/11/29 11:49 KST

Article View Option

(AMPLIACIÓN)- El JCS estima que Corea del Norte dispara un misil balístico de largo alcance Hwasong-14

Seúl, 29 de noviembre (Yonhap) -- Corea del Norte ha disparado lo que parece ser un misil de largo alcance, en la madrugada de este miércoles, desde un área al norte de Pyongyang, reanudando sus actos provocativos tras un paréntesis de 75 días, lo que ha provocado una fuerte condena de la comunidad internacional.

El Estado Mayor Conjunto (JCS, según sus siglas en inglés) informó de que Corea del Norte lanzó, alrededor de las 3:17 a.m., un misil balístico no identificado hacia el mar del Este, desde la vecindad de Pyongsong, en la provincia de Pyongan del Sur, que voló unos 960 kilómetros a una altitud máxima de cerca de 4.500 kilómetros.

La altitud sugiere que el Norte puede haber probado nuevamente un misil balístico intercontinental (ICBM).

Presuntamente fue un misil balístico de largo alcance de clase Hwasong-14, dijo el JCS.

El misil balístico Hwasong-12 de Corea del Norte lanzado el 15 de septiembre del 2017. (Foto de archivo)
El misil balístico Hwasong-12 de Corea del Norte lanzado el 15 de septiembre del 2017. (Foto de archivo)

El portavoz del Pentágono, el coronel Robert Manning, dijo, en un comunicado, que la evaluación inicial indica que el misil se trató de un ICBM que viajó unos 1.000 kilómetros cayendo en la Zona Económica Exclusiva de Japón y que no supuso una amenaza para Estados Unidos, sus territorios o sus aliados, según determinó el Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD).

Aparentemente fue disparado desde un ángulo elevado. De haberlo sido desde uno estándar, podría haber alcanzado más de 10.000 kilómetros, dada su altitud máxima, lo que pondría dentro de su alcance a Hawái, el cuartel general de la fuerzas del Pacífico de EE. UU., que se encuentra a una distancia de 7.575 kilómetros.

El secretario de Defensa de EE. UU., Jim Mattis, recalcó también la altura, diciendo que "fue más alto, francamente, que cualquier otro disparo realizado con anterioridad", según dijo ante los reporteros en la Casa Blanca. Añadió que sus esfuerzos de investigar y desarrollar para seguir creando misiles balísticos suponen una amenaza para todos los rincones del globo.

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, preside una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional por el último lanzamiento de un misil balístico de Corea del Norte, celebrada, el 29 de noviembre de 2017, en la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, en Seúl.
El presidente surcoreano, Moon Jae-in, preside una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional por el último lanzamiento de un misil balístico de Corea del Norte, celebrada, el 29 de noviembre de 2017, en la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, en Seúl.

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, condenó fuertemente al Norte por su "política militar arriesgada".

Una vez que el Norte complete el desarrollo de su ICBM, advirtió que la situación de seguridad empeorará a un nivel "incontrolable".

Según la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, Moon apuntó, mientras presidía una reunión del Consejo de Seguridad Nacional para discutir el asunto, que el Gobierno surcoreano ha enfatizado reiteradamente en grandes ocasiones que se ofrecerá un futuro brillante si Corea del Norte acude a la mesa de diálogo, pero que, sin embargo, pese a los sinceros esfuerzos y llamamientos de Corea del Sur, Corea del Norte lanzó un misil este miércoles.

Añadió que su Administración no se quedará de brazos cruzados viendo la beligerancia del Norte.

El presidente surcoreano, Moon Jae-in (izda.), y su homólogo estadounidense, Donald Trump (foto de archivo)
El presidente surcoreano, Moon Jae-in (izda.), y su homólogo estadounidense, Donald Trump (foto de archivo)

Más tarde, Moon mantuvo diálogos por teléfono con el presidente Donald Trump, donde subrayaron la grave amenaza que supone la última provocación de Corea del Norte no solo para Estados Unidos y la República de Corea, sino para todo el mundo.

En un comunicado por separado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur urgió a Pyongyang a detener tales provocaciones "insensatas" que solo elevan las tensiones en la península y profundizan su aislamiento y el sufrimiento económico.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mantendrá pronto una sesión de emergencia en Nueva York para discutir la forma de castigar al Norte por el lanzamiento, que constituyó claramente una violación de diversas resoluciones en curso.

El Ejército surcoreano describió el paso del Norte como una "seria amenaza" para Seúl y su alianza con Washington.

El JCS dijo que entre los posibles motivos de la última provocación norcoreana están la inclusión de nuevo, por parte de EE. UU., de Corea del Norte como Estado patrocinador del terrorismo, la antipatía a la presión diplomática y económica, además de las sanciones adicionales en su contra, el empeoramiento de la economía nacional norcoreana, la purga del personal de los órganos poderosos del régimen comunista, la reciente deserción de un soldado norcoreano y la propagación de otros elementos que desestabilizan la situación dentro del país, entre otros.

Añadió que cree que Corea del Norte trata de utilizar el disparo del misil como medio para negociar y presionar a EE. UU.

Los aliados están manteniendo la habilidad y la postura de atacar el origen de la provocación y comandar y respaldar las instalaciones con precisión en cualquier momento desde tierra, mar y aire, dijo el JCS.

En una demostración de fuerza, el Ejército surcoreano también llevó a cabo un lanzamiento de misiles cerca de la Línea Limítrofe del Norte, en el mar del Este, en respuesta a la provocación norcoreana.

En la maniobra participó la unidad de misiles del Ejército, un buque Aegis de la Armada y un caza KF-16 de la Fuerza Aérea, cada uno de los cuales disparó un misil a un objetivo simulado, fijado teniendo en cuenta la distancia del lugar donde el Norte disparó el misil balístico.

Este supuso el primer lanzamiento de un misil balístico de Corea del Norte desde el 15 de septiembre, cuando disparó un misil de alcance intermedio sobre Japón. El mismo voló alrededor de 3.700 kilómetros a una altitud máxima de unos 770 kilómetros.

Se trata de la 11ª provocación de misiles norcoreana desde que el presidente Moon asumió el poder en mayo con el objetivo de mejorar las relaciones intercoreanas y traer una paz duradera a la península.

jisooaw@yna.co.kr

(FIN)