2018/02/27 18:22 KST

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(2ª AMPLIACIÓN)- La delegación norcoreana de alto rango regresa a casa tras expresar su disposición para dialogar con EE. UU.

En la imagen, tomada, el 25 de febrero de 2018, se muestra a Kim Yong-chol, un funcionario clave del partido norcoreano a cargo de los asuntos intercoreanos, durante su visita a Corea del Sur.
En la imagen, tomada, el 25 de febrero de 2018, se muestra a Kim Yong-chol, un funcionario clave del partido norcoreano a cargo de los asuntos intercoreanos, durante su visita a Corea del Sur.

Seúl, 27 de febrero (Yonhap) -- La delegación norcoreana de alto nivel, liderada por un controvertido funcionario, se ha dirigido a casa este martes, después de expresar la voluntad de Corea del Norte de celebrar diálogos con Estados Unidos, informó un funcionario surcoreano.

La delegación, de ocho miembros, liderada por Kim Yong-chol, un funcionario clave del partido norcoreano, a cargo de los asuntos intercoreanos, cruzó la frontera intercoreana en torno al mediodía, según dijo un funcionario del Ministerio de Unificación surcoreano.

La delegación llegó a Corea del Sur el domingo pasado para realizar una visita de tres días, a fin de asistir a la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018, que tuvieron lugar del 9 al 25 de febrero.

Durante su reunión con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, Kim dijo, el domingo pasado, que el Norte tiene "suficiente" voluntad para dialogar con Estados Unidos, añadiendo que la mejora en las relaciones intercoreanas debe tener lugar junto con una mejora en las relaciones entre Corea del Norte y Estados Unidos.

La visita del funcionario norcoreano coincidió con la visita a Seúl de Ivanka Trump, la hija y asesora del presidente estadounidense, Donald Trump. Sin embargo, no hubo interacción entre las dos delegaciones durante su visita por las olimpiadas.

El año pasado Pyongyang disparó un misil balístico intercontinental capaz de alcanzar el territorio estadounidense, elevando las tensiones con Washington y dejando sobre la mesa las opciones militares contra el Norte.

Después de que los comentarios de Kim se hicieran públicos, la Casa Blanca dijo que Estados Unidos "verá" si la voluntad declarada de Corea del Norte para los diálogos es un compromiso para abandonar su programa nuclear.

El presidente Trump dijo, el lunes (hora de EE. UU.), que los diálogos con Corea del Norte son posibles solo bajo las condiciones apropiadas.

Los detalles sobre el viaje de Kim no se han hecho públicos, excepto un breve horario y varios comentarios.

El ministro de Unificación surcoreano, Cho Myoung-gyon; el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Chung Eui-yong; y el jefe de la agencia de inteligencia de Corea del Sur, Suh Hoon, mantuvieron este martes un desayuno con Kim y los integrantes de la delegación, según el ministerio.

Se ha especulado que en dicha reunión podrían haber discutido las condiciones para los diálogos entre Estados Unidos y el Norte o el asunto nuclear norcoreano.

Corea del Norte se ha negado a discutir su asunto nuclear con el Sur, alegando que su desarrollo nuclear es una medida disuasoria para lo que llama la política hostil de Washington hacia Pyongyang.

Es positivo que el Norte parezca mostrar un cambio en su actitud, dado que el país ha declarado que no discutirá su asunto nuclear con Corea del Sur, dijo Cho Sung-ryul, investigador principal del Instituto para la Estrategia de la Seguridad Nacional (INSS).

Kim no respondió a la pregunta de los reporteros acerca de su evaluación sobre el viaje, limitándose simplemente a levantar su mano derecha para despedirse.

El viaje de Kim tuvo lugar después de la visita, realizada del 9 al 11 de febrero, de una delegación de alto nivel del Norte a la ceremonia de apertura de las olimpiadas, que incluyó a Kim Yo-jong, hermana menor del líder, Kim Jong-un.

Kim Yo-jong entregó al presidente Moon una carta de su hermano que contenía una invitación para que visite Pyongyang en una fecha próxima.

A diferencia de la aparición telegénica de Kim Yo-jong en el Sur, el Gobierno surcoreano mantuvo una postura discreta al desvelar los detalles sobre el viaje de Kim Yong-chol, debido, aparentemente, a una intensa oposición del lado conservador.

La visita de Kim, ha estado causando controversias entre los conservadores surcoreanos, dado que fue sospechoso de orquestar el hundimiento de una corbeta surcoreana en marzo del año 2010. El ataque dejó un saldo de 46 marineros muertos.

Aparentemente, el Gobierno, consciente de la opinión pública negativa, ha mantenido una postura discreta sobre la publicación de los detalles de los diálogos mantenidos con la delegación norcoreana.

Los legisladores del principal partido opositor, el Partido de Libertad Surcoreana, mantuvieron una manifestación en las principales rutas a la Oficina de Aduanas, Inmigración y Cuarentena (CIQ) en Paju, al sur de la frontera. Asimismo, urgieron a Kim a disculparse por el hundimiento del buque de guerra antes de regresar a casa.

El Ministerio de Unificación de Corea del Sur dijo que las dos Coreas discutieron sobre las maneras de mejorar los lazos intercoreanos y asentar la paz en la península coreana, además de la forma de coordinar con la comunidad internacional.

Un funcionario comentó que se cree que el acercamiento impulsado por las olimpiadas podría allanar el camino para la reconciliación entre las dos Coreas, lo que podría encaminar a una solución fundamental del tema nuclear de Corea del Norte y a diálogos entre Washington y Pyongyang.

El presidente Moon espera que unos lazos mejores entre las dos Coreas sienten las bases para un diálogo más extenso entre EE. UU. y Corea del Norte sobre la desnuclearización.

El líder norcoreano, Kim Jong-un, dio instrucciones "importantes" a los funcionarios para elaborar medidas prácticas a fin de mejorar las relaciones intercoreanas, según dijo, el 13 de febrero, el medio de comunicación estatal norcoreano.

Los expertos dijeron que Kim podría pronunciar una propuesta sorpresa a Corea del Sur, como la reanudación de las reuniones de las familias separadas por la Guerra de Corea de 1950-53.

A cambio de la reanudación de las reuniones, el Norte demanda, actualmente, que Seúl repatríe a 12 mujeres que trabajaban en un restaurante en China y que desertaron al Sur en masa en el año 2016.

Según el viceministro de Unificación surcoreano, Chun Hae-sung, las dos Coreas se encuentran manteniendo estrechas consultas sobre las cuestiones pendientes y no hay una situación en particular que represente un problema.

Pero un alto funcionario de la oficina presidencial de Corea del Sur dijo que no fue la situación en la que las dos Coreas llegaron a un acuerdo o hicieron propuestas que pueden ser entregadas al Norte o a EE. UU.

El funcionario dijo a los periodistas que las dos partes discutieron varias condiciones para las conversaciones entre el Norte y EE.UU, y qué pasos son necesarios para dicho diálogo, añadiendo que Seúl necesita tiempo para analizar lo que se discutió con el Norte y luego se lo explicará a EE. UU.

Los analistas dijeron que las relaciones intercoreanas se encontrarán en una coyuntura crítica cuando Seúl y Washington reanuden sus ejercicios militares anuales aplazados ​​después de los Juegos Paralímpicos de PyeongChang, que tendrán lugar del 9 al 18 de marzo.

El Norte ha denunciado durante mucho tiempo los ejercicios como ensayos de guerra, pidiendo una suspensión completa.

En marzo, el Gobierno necesita enviar un enviado especial o una delegación de alto nivel a Pyongyang para comprender claramente la postura del Norte, dijo Cheong Seong-chang, director de investigación asociado del Instituto Sejong.

Esta foto, proporcionada por la oficina presidencial de Corea del Sur, Cheong Wa Dae, el 25 de febrero de 2018, muestra al presidente Moon Jae-in (dcha.) dándole la mano a Kim Yong-chol, jefe de la delegación de alto nivel de Corea del Norte, en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang. (Foto de archivo)
Esta foto, proporcionada por la oficina presidencial de Corea del Sur, Cheong Wa Dae, el 25 de febrero de 2018, muestra al presidente Moon Jae-in (dcha.) dándole la mano a Kim Yong-chol, jefe de la delegación de alto nivel de Corea del Norte, en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang. (Foto de archivo)

adrian@yna.co.kr

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