2018/04/17 10:00 KST

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(D-10 para la cumbre intercoreana) La cumbre intercoreana pondrá en marcha la desnuclearización norcoreana

Seúl, 17 de abril (Yonhap) -- La próxima cumbre entre el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, será un evento histórico en sí mismo e incluso más, porque, probablemente, marcará la pauta para la cumbre entre Kim y el presidente estadounidense, Donald Trump, que podría, a su vez, poner en marcha, finalmente, la desnuclearización del régimen comunista.

La cumbre entre Moon y Kim está prevista para el 27 de abril. La misma supondrá la tercera cumbre intercoreana, después de las celebradas en los años 2000 y 2007.

La cumbre intercoreana fue organizada en un momento en el que menos se esperaba.

Las tensiones entre las dos Coreas parecían situarse en un nuevo nivel todos los meses, incluso antes de la investidura presidencial de Moon, en mayo de 2017, mientras que Pyongyang continuaba desarrollando sus capacidades nucleares y de misiles, pese a la suma de más sanciones internacionales en su contra.

El régimen comunista realizó casi una docena de lanzamientos de misiles en menos de siete meses, después de la investidura de Moon, mientras que llevó a cabo, en septiembre, su sexta y más poderosa prueba nuclear hasta la fecha.

Washington y sus aliados respondieron con lo que llamaron sanciones y presión "máximas". Seúl se unió a los esfuerzos para refrenar al provocativo régimen, pero insistió en que el objetivo final de las sanciones y presión debe ser que el Norte regrese a la mesa de negociaciones para acabar con sus ambiciones nucleares.

El Norte respondió después de años de confrontación, conviniendo en participar en las primeras olimpiadas y paralimpiadas invernales de Corea del Sur, celebradas en febrero y marzo, respectivamente, en la comarca de PyeongChang. Los diálogos intercoreanos para la participación norcoreana en el evento deportivo internacional se convirtieron rápidamente en un acercamiento entre los dos países, hasta el punto en que ambos líderes despacharon enviados especiales de forma recíproca.

El enviado especial de Moon, Chung Eui-yong, celebró una reunión sin precedentes con el líder del país comunista, el 5 de marzo en Pyongyang, en la que Kim acordó reunirse con Moon, además de con el presidente estadounidense, Donald Trump, diciendo que su país podría estar dispuesto a abandonar sus armas nucleares a cambio de una garantía sobre su seguridad.

Trump acordó reunirse con Kim en mayo o a comienzos de junio.

La cumbre intercoreana no solo será el preludio a la primera cumbre entre Pyongyang y Washington, sino que también creará una base para cualquier progreso en la reunión entre Kim y Trump.

En la imagen de archivo se muestra al presidente Moon (segundo por la dcha.) conversando durante una reunión del comité preparatorio para su cumbre con el líder norcoreano.
En la imagen de archivo se muestra al presidente Moon (segundo por la dcha.) conversando durante una reunión del comité preparatorio para su cumbre con el líder norcoreano.

El mandatario surcoreano dijo, el jueves pasado, que la cumbre intercoreana se debe celebrar exitosamente, para dar paso a una cumbre exitosa entre el Norte y Estados Unidos.

El propio presidente señaló que su reunión con Kim marcará el comienzo de los esfuerzos para la desnuclearización norcoreana, aunque esto no será el fin.

Moon dijo, previamente, que Seúl se encuentra en la línea de salida de un largo viaje hacia la paz y prosperidad de la península coreana. Según el presidente, el país está a punto de embarcarse en una gran transición para la desnuclearización completa de la península, la paz duradera y el desarrollo sostenible de las relaciones intercoreanas en la historia mundial.

Las dos Coreas han acordado incluir la cuestión de la desnuclearización en la agenda de la cumbre, junto con la reducción de la tensión militar en la península y la mejoría de las relaciones intercoreanas, según informaron fuentes de Cheong Wa Dae.

La próxima cumbre supondrá la primera vez que la cuestión de la desnuclearización del Norte será incluida en la agenda de una reunión entre los líderes de las dos Coreas.

Una fuente de la oficina presidencial surcoreana dijo que, la medida en sí misma, muestra que el Norte entiende la necesidad de resolver primero la cuestión con el Sur, antes de alcanzar un acuerdo con Estados Unidos. Asimismo, señaló que, con anterioridad, Pyongyang había insistido, durante mucho tiempo, en dialogar directa y únicamente con Washington sobre la cuestión nuclear.

Mientras que las cumbres intercoreanas previas tuvieron lugar en Pyongyang, está programado que la cumbre de abril se celebre en el sur de la frontera intercoreana, dentro de la Zona Desmilitarizada (DMZ, según sus siglas en inglés), que divide a las dos Coreas.

Si la cumbre tiene lugar según lo planeado, la misma supondría la primera vez que un líder norcoreano pisa el suelo surcoreano tras la Guerra de Corea (1950-53).

paola@yna.co.kr

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