2018/05/16 10:40 KST

Article View Option

El bombardero B-52 podría no participar en los ejercicios Max Thunder ante la aversión norcoreana

Un caza de sigilo F-22 realiza un despegue, el 11 de mayo de 2018, durante los ejercicios militares conjuntos Max Thunder, en una base aérea surcoreana en Gwangju, a unos 329 kilómetros al sur de Seúl.
Un caza de sigilo F-22 realiza un despegue, el 11 de mayo de 2018, durante los ejercicios militares conjuntos Max Thunder, en una base aérea surcoreana en Gwangju, a unos 329 kilómetros al sur de Seúl.

Seúl, 16 de mayo (Yonhap) -- El bombardero estratégico estadounidense B-52 podría no participar en las maniobras militares conjuntas entre Corea del Sur y Estados Unidos, ha dicho, este miércoles, una fuente surcoreana, horas después de que Corea del Norte cancelase los diálogos intercoreanos de alto nivel como respuesta airada ante los ejercicios.

El ejercicio Max Thunder, de dos semanas de duración, comenzó el viernes pasado, movilizando unos 100 aviones, incluidos ocho cazas de sigilo F-22, así como cazas F-15K y F-16.

La Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA, según sus siglas en inglés) arremetió contra los ejercicios afirmando que eran un ensayo para la invasión y una provocación en medio de la descongelación de las relaciones intercoreanas.

La fuente dijo, bajo la condición del anonimato, que los cazas furtivos F-22 ya están participando en las maniobras, mientras que el B-52 aún no lo ha hecho, y, al parecer, podría no participar en los ejercicios, que tendrán lugar hasta el 25 de mayo.

Pyongyang ha mostrado, reiteradamente, su aversión al despliegue del bombardero B-52, parte del paraguas nuclear de EE. UU. sobre la península coreana.

Su protesta tuvo lugar después de que el presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el presidente del Comité de Asuntos de Estado norcoreano, Kim Jong-un, emitiesen una declaración histórica en su primera cumbre, celebrada en abril, en la que se comprometieron a detener todos los actos hostiles entre sí en tierra, mar y aire.

Sin embargo, la airada reacción del Norte y la abrupta cancelación de los diálogos intercoreanos de alto nivel, que estaban programados para este miércoles, han causado preocupación de que los esfuerzos para la paz puedan verse comprometidos.

La protesta de Pyongyang también reforzó la opinión conservadora de que el Estado comunista podría usar la declaración intercoreana para oponerse a cualquier simulacro entre los dos aliados, que forman parte integral del sistema de defensa conjunta entre Seúl y Washington.

Mientras tanto, el ministro de Defensa de Corea del Sur, Song Young-moo, convocará una reunión de emergencia con el general Vincent K. Brooks, comandante de las Fuerzas Armadas Estadounidenses en Corea del Sur, para discutir la protesta de Corea del Norte.

paola@yna.co.kr

(FIN)